Redaccion LindaFrida
0 calificacionesPocas actividades resultan a la vez tan estimulantes y beneficiosas como caminar. Se puede dejar llevar por el cúmulo de sensaciones que se despliegan a su alrededor y, su cuerpo se sentirá mucho más tonificado y dinámico que si se queda apoltronado en el sofá.
Por desgracia en esta sociedad superestresada el paseo ha quedado relegado, por no decir marginado, a unos escasos y breves momentos de ocio que solemos desaprovechar. Las obligaciones casi siempre pueden más que nuestra necesidad vital de hacer ejercicio.
Son muchos los beneficios del arte de colocar con ritmo y regularidad un pie delante del otro. Caminar requiere poco tiempo y el equipo imprescindible consiste -simplemente- en un buen calzado, adecuado al tipo de pavimento. Puede consultar este punto en cualquier casa de deportes: existe calzado específico para trotar sobre césped, correr por pistas de cemento, saltar a ritmo de aerobic sobre suelo artificial o para, sencillamente, caminar por la calle. La ropa debe ser cómoda.
Virtudes del caminante urbano
Caminar, sea con paso ligero o a ritmo relajado, es la forma más sencilla de fortalecer el corazón y, además conlleva menos riesgos de lesión o agotamiento físico que los ejercicios aeróbicos más fuertes.
Si camina con regularidad, logrará entrenar al corazón y los pulmones para ayudarlos a trabajar a un ritmo más lento y al mismo tiempo más enérgico. La sangre recibirá más oxigeno y la piel lucirá un color mucho más saludable y luminoso.
Estilice el cuerpo y siéntase mejor
Con el buen paseo se liberará del estrés que le está haciendo la vida imposible. Los problemas regresarán al lugar correspondiente y podrá enfrentarse a ellos con una actitud mucho más beneficiosa. Al mismo tiempo los ligamentos ganarán en elasticidad y liberará a sus músculos de tensiones.
Para terminar este listado de cualidades, no podemos olvidar los efectos casi milagrosos que este aparentemente poco importante ejercicio cotidiano puede producir en su figura: andar estiliza, y sin grandes esfuerzos. Gracias a la actividad suave pero regular que se mantiene durante un intervalo de tiempo suficientemente prolongado, las reservas de grasa acumuladas en el organismo se transformarán en proveedores de energía y se irán desgastando a lo largo del paseo, por muy tranquilo que éste sea.
Andar, para siempre.
Si ha logrado vencer las excusas que suele enarbolar una persona sedentaria, puede estar seguro de que va por el buen camino.
Sólo se trata de adquirir un hábito que, una vez instaurado, durará toda la vida.
Los complementos, buenos aliados
Si sabe establecer correctos hábitos y rituales que lo motiven, podrá convertir los paseos en una placentera forma de desconexión de los problemas.
Un mp3 con su música preferida, no sólo amenizará las caminatas, sino que puede ayudarlo a mantener un ritmo determinado.
No pase de...
Tome nota de algunos consejos elementales, pero muy importantes:
* Realice ejercicios previos de calentamiento. Aunque a primera vista pueda parecer exagerado, los ejercicios para entrar en calor constituyen un inevitable paso previo a cualquier actividad física. Evitará el riesgo de sufrir lesiones.
* No se abrigue demasiado. Una buena caminata siempre genera calor, así que opte por ropa de algodón, que absorbe la transpiración.
* Elija espacios naturales y saludables. Si le gusta ir por calles muy concurridas, planifique previamente el trayecto.
* Conviene evitar los caminos con pozos y la arena inestable, para evitar torceduras o tirones musculares. Sin embargo, es muy adecuado transitar por bosques de tierra blanda, lo que hará el paseo más mullido.
* Entrenamiento verdaderamente regular. El promedio de duración óptima de un paseo se encuentra entre los veinte y los cuarenta y cinco minutos, aunque cada uno debe encontrar su medida justa.
* Pasee con regularidad, pues sólo así podrá beneficiarse completamente de sus virtudes. La persistencia es fundamental: verá cómo el cuerpo se va adaptando a un ritmo más rápido y a un paso más decidido.
Para empezar
Si lleva más de un año sin practicar ningún tipo de ejercicio físico, lo mejor es que empiece por una sesión semanal de aproximadamente media hora. Transcurridas cuatro o cinco semanas podrá incrementar las sesiones a dos semanales, e ir gradualmente aumentando la duración.
Modele el cuerpo
En las piernas y caderas se encuentran los mayores músculos del cuerpo, así que si los ejercita bien no sólo logrará moldearlos y estilizarlos, sino que también podrá adelgazar de una manera armónica y equilibrada.
Por otro lado debe saber que mientras más tire las caderas hacia delante, más mejorará la figura. Al principio, puede llegar a resultarle algo forzado e incluso incómodo estar tan pendiente de cómo se mueve pero, no lo dude, con la práctica continuada logrará una mejor postura.






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